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El Libro Fascinante de la Bohemia - Hugo Nikolás Kalashnikov

HUGO NIKOLÁS KALASHNIKOV Ella es la sensualidad de la tierra Huaca mujer Templo de la lluvia Soy tus chaquiras magnificas Soy tus aretes de la belleza Me conversa la garúa Sobre amor y caricias De una noche de enero en tu sofá El pétalo de la rosa blanca Aromática isla flotante Eres tan leve Sobre las almohadas Eres tan eso sobre la cama Como una nube volverás al mar  Entre peces y spondylus Entre pulpos y nautilus Como nieve volverás a mi ventana de Nuuk Entre prismas y fractales Entre cristales de hielo Te estoy esperando al fin Caballero del olvido  Luces artificiales de una noche más Voces infieles de las criaturas de la misma especie Eterna soledad Externa y extrema Eres el soporte del pequeño genio  La fortaleza contundente del sabio solitario Caballero del olvido  No vuelvas a reír sin victoria Toma los trazos que te hicieron hombre   Quiebra las leyes ...

José Boris Arrunategui - Noche de Aquelarre

JOSÉ BORIS ARRUNATEGUI "ESCRIBIENDO FRENTE AL MAR" Nuevamente te vas, evaporando entre los signos, como una fábula entre las cuerdas de tu callado corcel, que se lleva, hasta las sílabas de tu nombre. Mientras yo, vuelvo entre el crepúsculo, al lugar de siempre. A sentir, el aire caliente que me envuelve con sus olas viscosas. Oigo las olas del mar rumorosas, burbujeantes naufragar, al borde de la eternidad. Mientras un largo silencio se desgrana de la quietud, de mis pasos. A éste silencio he venido entre el silbar de gaviotas que apenas notan mi presencia. Ahora que no hay vida en estos ojos de hombre. Sólo una luz quemante, un relámpago herido, un peso bestial, un sudor de agonía que -ahoga. A escribirte, estos últimos versos. Éste poema que no es más que un puñado de palabras desmenuzadas que se han de perder, entre el polvo y el viento para regresar a mis noches, como flores negras. En ésta ceguera que me arrastra, al no poder contemplarte. Ahora,...

Yamily Yunis - ¿y si nos matamos a besos?

YAMILY YUNIS I. Digamos que el cielo se cae a gotas que la tierra se rompe en mil pedazos,  se deshace digamos que el agua llora a mares que el aire se incendia y el fuego de la vida clava su grito en el espacio Digamos que no se entiende, que no se sabe, que no se quiere Digamos cualquier cosa Lejos, cada vez más lejos II. Largos silencios perezosos me recorren los peores y más lentos son arroyos secos donde las piedras revientan de soledad Son infinitos como la espera se instalan como el recuerdo asaltan de súbito como el hambre impasibles ante la súplica ante el llanto Resplandecen en la noche eclipsan la luz del día Silencios largos e infinitos III me vuelves Hibisco juegas en mi pelo lo escarchas tomas mis manos y me haces girar y girar me llevas a la nube versátil del tiempo música te pones en mis párpados entras al iris de mis ojos y allí pintas pintas el aire la luz el agua música IV He viajado por mares lagos ríos y océanos ...

Liliana Miranda - Piel de Setiembre

LILIANA MIRANDA Privilegio La música se filtra entre la luz de tu música y sus misterios Tus finos dedos y el teclado en comunión de talentos La habitación privilegiada se inundó de ti Me abarca me traspasa y me conmueve Y todavía creo Con zancos voy sorteando  la suerte y la lotería hacia el paradero  del bus fantasma Creo adivinar su sonrisa en el polarizado Si   alguna      vez         existió o es una sombra  de un plano mayor quizá  una estrella fugaz arraigada  en mis años jugando a las escondidas Piel de Setiembre    Ilusión Palabra mágica Crema hidratante de arroz con leche Batido de mi mejor fruta Gasolina 98 octanos Generador de mi edificio en ruinas Pogo esmaltado en rojo La mejor canción en mi garganta Campanas del más fino cristal Corcel ...

Solución Poética por Mary Soto

SOLUCIÓN POÉTICA / HUGO NIKOLÁS KALASHNIKOV Escribe: Mary Soto El poemario Solución Poética de Hugo Nikolás Kalashnikov  presenta un tono desenfadado y coloquial. Por sus versos discurre la sociedad en descomposición a través de escena de la vida cotidiana. Esa sociedad deshumanizada que arrincona a los seres humanos a una violencia y enajenación permanente, en la que los signos más resaltantes son la competencia descarnada, el individualismo a ultranza y una disputa permanente contra la naturaleza. “El fin de la eternidad” es la frase que acompaña al título y que señala una aparente contradicción pero que también expresa la dialéctica que está impregnada en las páginas de este libro. Avances, retrocesos, afirmaciones y negaciones, versos en los que nada se da por supuesto. Rastreando algunos referentes de esta poesía joven, cuya lectura supone un desafío, recuerdo, como sabemos, que entre los años 50 y 60 del siglo anterior en EEUU aparec...